SER MODERNA
Soy moderna, y ser moderna... así en confianza he de reconocer que resulta francamente agotador.
Para empezar tengo que cambiarme constantemente el look, con todo lo que eso conlleva: de gastos y de tiempo... porque no, monas no... cambiarse el look no significa ir a zara y comprar un par de trapos en rebajas, cambiarse el look supone:
Ir a una peluquería moderna y dejarse una pasta para que te hagan una "gran putada" o "el putadón" que alguien decidió que era la última moda. El putadón puede requerir cambiar el color de pelo, ponerse flequillo, quitarse flequillo, cortarse una melena o incluso, dejarse el pelo largo, muy largo... que lo tienes liso, pues se lleva rizado, pero rizo bonito, que parezcas recien salida de la ducha, pero que en realidad lleves cinco horas achicharrando tu pelo con el secador para conseguir esa onda. Y lo absurdo, lo mas absurdo del tema es que los peluqueros, desconsiderados ellos donde los haya, a la hora de elegir el "peinado de moda" no tienen en cuenta el peinado del año anterior, de forma que puede ser que tu el año pasado te cortases el pelo porque era lo que se llevaba y ahora tengas que dejarte una pasta en extensiones (naturales eso si... que cutradas mejor las justitas)
Y renovar tu maquillaje... porque ay amigas, en invierno se llevaba el maquillaje estilo vampiresa, pero con la llegada de la primavera aparecen los tonos fluor... así que ya puedes tirar a la basura todas esas sombras de ojos demodé y esos lápices khol y tirar los cuatrocientos pintalabios rojos que te habías comprado...que ahora lo que se lleva es el rosa (rosa chicle, rosa palo, rosa, rosa fluorescente, rosa brillante, rosa transparente... pero rosa al fin y al cabo) y el pistacho de sombra.
Del armario ya ni hablamos... porque esos pantalones estrechamente imposibles resulta que ya no se llevan, y la verdad... ni siquiera puedes dejarlos para estar por casa, porque cómodos lo que se dice cómodos no son. Y que me dices de esas prendas vintage que cogiste del armario de la abuela pensándote que ibas a ir a la última moda y al ponertelo te diste cuenta que solo eran trapos antiguos y pasados de moda y que las hombreras siguen sin llevarse. Y que vas a hacer hacer con ese horrible bolso de cadenas que en un ataque de modernidad compulsiva te colgaste del hombro? y esos vestidos imposibles con los que parece que vas a dar a luz mañana? y cuando saliste con calcetines y sandalias sin querer reconocer que no eres Kate Moss y que ni siquiera te das un aire? y cuando en un acto de entrega a la modernidad mas absoluta te fuiste a trabajar con katiuskas y te convertiste en abertzale al colgarte al cuello un palestino?
y que encima, con esto de la moda de la fotografía digital, hay pruebas graficas de todo ello....
Y la pasta que terminas por dejarte en podólogo y fisioterapeuta porque te caiste de los tacones de aguja con los que intentabas emular a tu adorada Carrie Bradshaw...
Y no olvidemos las clases de idiomas porque ahora los zapatos de tacón se llaman stilettos y la gabardina trench.



Pal dijo
Yo con todo lo que has soltado te diría: la próxima vez que te de por hacer "moderneces", léete este post y después del agobio que te va a entrar vas directa y te gastas la pasta en un spa.
Total tu yo, es siempre el mismo, lleves los pelos que lleves, los zapatos que lleves, las uñas que lleves, el pintalabios que lleves, las sombras que lleves, los vestidos que lleves... gracias a Dios.
Y nos gustas así. Te lo digo yo que nunca te he visto.
PD: que bonito es ponerte todo esto cuando ya he comitido los crímenes que tu antes has dictado... y el rojo se va a seguir llevando por mis coj.. hombre ya!
20 Enero 2009 | 01:01 AM